ARQUINE No.55 PRIMAVERA 2011

En tiempos de fugacidad mediática, la arquitectura tiende a mostrarse como producto y como marca, y sus autores —como prestidigitadores— ofrecen menús de objetos posibles. Sin embargo, la arquitectura también puede entenderse como proceso, desde la confidencialidad de la experiencia y la incidencia del tiempo, el contexto o la construcción. Procesos que aceptan el accidente, lo intangible, como material del proyecto. Procesos generadores de sistemas que incorporan la densidad conceptual más allá de la forma resultante. Procesos que reflejan el transcurso del tiempo, desde los primeros croquis y las sugerencias del lugar, pasando por las etapas del proyecto, la obra y sus moradores, hasta las transformaciones provocadas por nuevas necesidades. Procesos que son, a su vez, la narración que hilvana distintos proyectos y obras, difuminando en el camino las imágenes resultantes de cada una. En este número de Arquine publicamos obras, proyectos y textos que respaldan este concepto: desde los procesos de intervención en los territorios marginales de las periferias globales que proponen Teddy Cruz o Peter Rich, hasta los procesos de gestión social que permitieron a Sergio Fajardo liderar el cambio en Medellín. O los procesos de experimentación de Mauricio Rocha —en los que cada obra es un pretexto para seguir pensando— o los de evolución ”darwiniana” que permiten a Bjarke Ingals la migración de ideas de un proyecto a otro. A ellos se suma el aprendizaje a partir de los procesos de diseño de la arquitectura natural —que potencialmente inspiran a la arquitectura cultural— expuestos por Jorge Wagensberg, o los de transformación de nuestras ciudades, previendo los cambios climáticos ambientales desde la incubadora de nuevas ideas que propone Barry Berdoll. Y también están los procesos de reciclaje con que Alejandro Sarmiento transforma materiales para nuevos usos; el proceso de diseño de Carlos Jiménez, donde el tiempo es el valor más exquisito, como contraparte de la arquitectura atrapada en la velocidad y el consumo, o los procesos de Snøhetta, en los que el usuario participa activando orgánicamente la arquitectura. Procesos, todos ellos, que hurgan entre líneas y tiempos, en los que pensar, concebir y construir son el principal protagonista.

Autor: VARIOS

Precio: $19,000